La teoría de las inteligencias
múltiples de Howard Gardner nos invita a mirar la necesidad de atender al
sujeto que aprende con estrategias diversificadas. Los docentes tenemos la
responsabilidad de provocar el aprendizaje y el desarrollo de las inteligencias
del sujeto mediante la generación de ambientes inclusivos que provoquen la
movilización de saberes y la construcción de conocimientos. Debemos estar
atentos y abiertos a distintas manifestaciones de la inteligencia y valorar las
distintas formas de resolver y producir en el aula.
Los estudiantes pueden
aprender que el mundo es diverso y lo que cada uno aporta puede ser igual de
útil para el cumplimiento de una tarea común si se suman inteligencias y formas
de entender y hacer.
Vivir y convivir en el
aula, en el entendido de que no todos aprendemos de la misma manera y no todos
manifestamos nuestro conocimiento del mismo modo, puede enseñarnos desde la
escuela a vivir en un mundo donde todos tenemos un lugar y podemos participar con
nuestras propias habilidades e inteligencias.
Las implicaciones
didácticas entonces, como docentes se resumen en los siguientes puntos:
- Generar ambientes inclusivos donde se puede producir de distintas formas.
- Aceptar que los alumnos resuelvan y produzcan de formas distintas.
- Propiciar situaciones didácticas bien planeadas donde se favorezca el uso de los conocimientos previos de los estudiantes.
- Propiciar el trabajo en equipos heterogéneos, brindando la posibilidad de tener participaciones diversificadas en torno a la producción académica, haciendo aportaciones desde las propias inteligencias, pero con la posibilidad de desarrollar otras inteligencias.
- Estar cierto de que todos los estudiantes tienen potencial para aportar conocimiento al grupo.
- Promover el aprendizaje aceptando la diversidad de formas de aprender, no solo enriquece el conocimiento grupal e individual, también genera otras formas de participación social, muy útiles para enfrentar los retos del mundo moderno.

Nuestro cerebro es un órgano que sigue maravillándonos y del cual seguimos aprendiendo y descubriendo potencialidades insospechadas. Sabemos que cada uno de nosotros es único y que estamos dotados de ciertos rasgos y cualidades que brindan contribuciones a la cultura humana.
ResponderEliminarAl respecto, una investigación realizada en Harvard en el año de 1967, inició un replanteamiento a la forma de entender las funciones del cerebro. Howard Gardner y David Perkins, co-editores del Proyecto Zero, detectaron a partir de su investigación, que los seres humanos tenemos muchas formas de aprender, entender y representar la realidad. Identificaron que las personas tienen características cognitivas particulares y que la comprensión de los conceptos no podía restringirse a un único modelo de conocimiento o forma de representación.
Para Gardner (1993: 37) “La competencia cognitiva del hombre queda mejor descrita en términos de un conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales, que denominamos inteligencias”. La teoría de las inteligencias múltiples desarrollada en 1983, demuestra que los individuos son capaces de funcionar cognitivamente al menos en siete áreas principales relativamente autónomas. Estas son: la verbal- lingüística, la cinestésica, la espacial, la musical, la interpersonal y la intrapersonal. Luego basándose en estudios recientes se incorporó la inteligencia naturalista y otras como la espiritualista, la existencial, la digital, que aún siguen discutiéndose.